Navegando por las redes sociales encontré el otro
día esta frase: “No son embarazos no deseados, sino bendiciones inesperadas”. Inmediatamente
después de terminar de leerla me pregunté ¿Qué pasaría si más mujeres pensaran
así? Y de pronto brotaban más ideas de mi cabeza; no solo más mujeres, sino más
novios, más padres, más amigos, TODA LA SOCIEDAD. ¿Te has preguntado por qué
hoy en día los abortos no resultan muy escabrosos para muchas personas,
especialmente para quien los comete? Pues es simple, porque resulta más
escabroso aún, pensar en un dedo acusador, en un dedo que te señale, un dedo
que con gran rapidez se multiplique y se convierta en toda una multitud
criticando a una adolescente, que si bien es cierto no supo llevar a cabo un
plan de vida, tiene ahora que cargar no solo con el temor de todo lo que
representa esta situación, sino también con todos esos comentarios que a los
oídos van llegando y más y más se van acumulando. Comentarios que no implican
otra cosa más que críticas destructivas,
incomprensión, decepción y hasta humillación.
Casi la totalidad de las veces quien tiene que
cargar con todo esto en mayor intensidad, es la mujer, por el simple hecho de
que, como coloquialmente se diría, “ella lleva la barriga”. Pero si esta mujer,
o mejor dicho, esta adolescente forzada a convertirse en mujer, sintiera más
apoyo no solo de su pareja sino también de su familia, sus amigos y de todo
aquel que la rodea, podría quizá sacar a flote las fuerzas que ya cree perdidas,
esas fuerzas que nacen y no sabes de donde, pero se multiplican y te regalan la
esperanza para seguir con la vela encendida, para no rendirte y darle el “SÍ” a
la vida.
Tal vez es una decisión muy difícil, tal vez soy
incapaz de comprenderlo, pero si de algo estoy segura es de que si ese bebe que
está dentro de ti pudiese hablarte, te diría que te ama y que te amará por
siempre, que te cuidará cuando lo necesites, que hará de tus días los más
felices, que te llamará "mamá" y aunque ahora no lo creas se convertirá esa en la
palabra más bella…solo te pide a cambio que le des la vida, que le permitas
formar su cuerpito allí adentro, solo nueve mesecitos, no te dará muchas
molestias, quizá algunos dolores y uno pocos mareos pero luego de eso te
recompensará la vida entera.
Si no has pasado por esto y no quieres hacerlo, simplemente
PROTÉGETE, ama bien, amate a ti, ama la vida. Hoy en día hay muchas maneras de
hacerlo, se trata tan solo de precaución y responsabilidad. No pienses que es
algo que a ti no te puede pasar porque recuerda que no hay nada más fuerte en
el mundo que un momento de debilidad.
