miércoles, 26 de septiembre de 2012

“No son embarazos no deseados, sino bendiciones inesperadas”

Conozco a mujeres que han abortado, conozco a algunas otras que dicen que lo harían y conozco también a algunas que jamás se atreverían. ¿En qué grupo te incluirías tú?
Navegando por las redes sociales encontré el otro día esta frase: “No son embarazos no deseados, sino bendiciones inesperadas”. Inmediatamente después de terminar de leerla me pregunté ¿Qué pasaría si más mujeres pensaran así? Y de pronto brotaban más ideas de mi cabeza; no solo más mujeres, sino más novios, más padres, más amigos, TODA LA SOCIEDAD. ¿Te has preguntado por qué hoy en día los abortos no resultan muy escabrosos para muchas personas, especialmente para quien los comete? Pues es simple, porque resulta más escabroso aún, pensar en un dedo acusador, en un dedo que te señale, un dedo que con gran rapidez se multiplique y se convierta en toda una multitud criticando a una adolescente, que si bien es cierto no supo llevar a cabo un plan de vida, tiene ahora que cargar no solo con el temor de todo lo que representa esta situación, sino también con todos esos comentarios que a los oídos van llegando y más y más se van acumulando. Comentarios que no implican otra  cosa más que críticas destructivas, incomprensión, decepción y hasta humillación.
Casi la totalidad de las veces quien tiene que cargar con todo esto en mayor intensidad, es la mujer, por el simple hecho de que, como coloquialmente se diría, “ella lleva la barriga”. Pero si esta mujer, o mejor dicho, esta adolescente forzada a convertirse en mujer, sintiera más apoyo no solo de su pareja sino también de su familia, sus amigos y de todo aquel que la rodea, podría quizá sacar a flote las fuerzas que ya cree perdidas, esas fuerzas que nacen y no sabes de donde, pero se multiplican y te regalan la esperanza para seguir con la vela encendida, para no rendirte y darle el “SÍ” a la vida.
Tal vez es una decisión muy difícil, tal vez soy incapaz de comprenderlo, pero si de algo estoy segura es de que si ese bebe que está dentro de ti pudiese hablarte, te diría que te ama y que te amará por siempre, que te cuidará cuando lo necesites, que hará de tus días los más felices, que te llamará "mamá" y aunque ahora no lo creas se convertirá esa en la palabra más bella…solo te pide a cambio que le des la vida, que le permitas formar su cuerpito allí adentro, solo nueve mesecitos, no te dará muchas molestias, quizá algunos dolores y uno pocos mareos pero luego de eso te recompensará la vida entera.
Si no has pasado por esto y no quieres hacerlo, simplemente PROTÉGETE, ama bien, amate a ti, ama la vida. Hoy en día hay muchas maneras de hacerlo, se trata tan solo de precaución y responsabilidad. No pienses que es algo que a ti no te puede pasar porque recuerda que no hay nada más fuerte en el mundo que un momento de debilidad.
 



 

2 comentarios:

  1. Pero entonces.. sería mejor Protegernos de una bendición? Que aunque inesperada o no. No resulta más que algo que va mal y a presuras de quien quiere experimentar más que solo juegos.
    A razón el problema está en que se ha tergiversado que el paso previo al embarazo, lo conviertan en una "prueba de amor" cuando en real, fue creado para procrear, lo cual es algo lindo pero, no debe ser de uso para quienes lo objetan como algo placentero y no mas.
    En particular, considero injusto para ese recién nacido tener esa calidad de padres para quienes hicieron de un descuido su emblema :/

    ResponderEliminar
  2. Gracias por leer mis líneas:)
    Temas como este, siempre serán polémicos.
    Me quedo con tus palabras: "Protegernos de una bendición?".

    ResponderEliminar