En algún instante te preguntas
cuando fue que terminó todo y entonces, te das cuenta de que simplemente
ocurrió y no lo percibiste, el tiempo pasó y no le interesó advertirte, los
días se fueron y dejaron solo el olor al ayer porque se llevaron con ellos la
sonrisa que solíamos tener. Cada segundo marcó su tic tac al mismo tiempo que
nuestros corazones atenuaban su palpitar.
Mi cabeza me ordena avanzar,
continuar, seguir mi camino, pero mi corazón aún no está listo, todavía se
sujeta con fuerza a las horas del pasado, cree que si permanece allí, “él”
volverá a rescatarlo, cree que es solo cuestión de esperar, aún cree que las
promesas del pasado pueden cumplirse. Mi cerebro mientras tanto, se mofa de su
ingenuidad, intenta explicárselo pero el corazón se niega, no entiende de
razones, surge entonces una guerra. “Ya lo sé” dice el cerebro y propone una
tregua: “No te pediré más que lo olvides pero sigamos avanzando para que ya no
te lastime”. El corazón ahora se da cuenta que es lo correcto, intenta seguir a
su consejero pero está atrapado, está encadenado, no puede caminar con todos
los recuerdos allí atados. El pasado pesa…y pesa demasiado.
Interesante. Habría que seguir escribiendo también las lecciones del pasado.
ResponderEliminarMuchas gracias por el comentario y por la sugerencia.
ResponderEliminarComprendo y en particular es todo un lío, asirnos al pasado para llevar motivos de lo que viene. No podría quizá leer entre líneas pero en gran parte de lo que relatas, me siento identificado. Y es que da garra cuando hay algo en la mente que no nos puede dejar en paz. Tranquilo uno, pero grita fuerte y nos trae a la memoria infinidad de recuerdo que aunque hemos visto sus debilidades, cómo ahora, nunca, yo me empeñaba a resaltar sus virtudes. Es curioso, pero cuántas veces he pensado bajo la noche: Pude haber sido ésto distinto. Yo hubiese podido ser diferente y el timón de la historia quizá hubiese virado hacia otro lugar, evitando todo lo que habría llegado hasta ahora. Hasta el punto de pensar incluso, que si vuelvo a nacer, me aseguraría de encontrarla antes de que todo esto pasara e iniciar todo, sabiendo las consecuencias de nuestros actos y evitando de muchas, para solo vivir y experimentar lo bueno que se nos habría escrito a ambos :(
ResponderEliminarGracias por tomarte el tiempo de leer mis líneas. Al identificarte con lo que escribo, te conviertes en una parte fundamental de lo que anhelo a la hora de escribir :)
ResponderEliminarEstoy de acuerdo contigo, miramos atrás y quisiéramos cambiar algunas cosas, pero ya está todo hecho, así que tenemos que continuar avanzando, soltar el timón no es una opción.
Gracias a ti antes bien, por compartir esto con nosotros. Mira si el mundo a veces me resulta algo caprichoso. En mi caso, todo esto lleva poco tiempo, a penas dos meses. Si supieras que además de la Universidad, me he anotado a una academia y me anotaré a estudiar un idioma por las noches. Quiza incluso leyendote, ésto se tornó aun más fuerte, perdona. Yo aun no consigo salir por completo, y lo que me angustia es que probablemente, ella también siente lo mismo.
ResponderEliminarNuevamente gracias por esto. Seguiré al tanto de tus publicaciones, cuando lleve tiempo libre. Por favor, me gustaría seguir leyéndote en adelante, así que ánimo pues llevas muchos pasos delante mio.
¡Hey, vamos! No te tortures tanto con esos pensamientos, todo va a fluir poco a poco y las cosas irán acomodándose tomando sentido. Definitivamente no es sencillo, pero debes encontrar esa fuerza para continuar, ten presente que siempre hay algo alterno con lo que podemos sonreir.
ResponderEliminarGracias por leerme, gracias por tus palabras tan bonitas y te agradecería que compartas mi blog con quienes puedas.
¡Un abrazo!